Escoger la combinación adecuada de fregadero y monomando es primordial para completar una cocina moderna. Hoy, ya se convierte en un auténtico centro funcional de preparación culinaria con un diseño único.
El fregadero reposa sobre la encimera con las mismas dimensiones. En general se sujeta con unos ganchos fijados en los laterales del mueble. Esta instalación es la más rápida y la más sencilla, y puede utilizarse en todo tipo de encimeras.
Para las cocinas actuales, donde predomina el estilo depurado y el minimalismo, es posible hacer que desaparezcan por completo de la encimera los rebordes del fregadero y conseguir líneas fluidas con un fregadero bajo la encimera. Además del aspecto estético gozarás de todas las funcionalidades del fregadero: limpieza, mantenimiento y un espacio extra considerable en la encimera. Esta configuración se puede utilizar en encimeras minerales, de acero inoxidable y estratificadas.
¿Te preocupa cada detalle estético de la cocina? Con un fregadero a ras la elegancia está garantizada. La transición entre el borde del fregadero y la encimera es continua, por lo que los contornos del fregadero quedan totalmente a ras. Desde el punto de vista práctico basta con pasar un trapo para que todo quede perfectamente limpio.
El fregadero está compuesto de un 80 % de granito natural y de un 20 % de resina acrílica, químicamente inerte. La superficie del fregadero es robusta y los colores son luminosos (gracias a los efectos de los cristales de vidrio). Basta con limpiarlo de forma regular con un estropajo (cara verde) y un jabón neutro. Para los productos que dejan manchas más resistentes (zanahoria, té, curry, etc.), utiliza arcilla blanca con una esponja húmeda y enjuaga.
Es intemporal, no pasa de moda y se adapta a todos los estilos. El acero inoxidable, que se utiliza desde los años treinta en cocinas particulares y profesionales, responde a las más altas exigencias: no se oxida, resiste el calor y los ácidos, aguanta bien los golpes, es elástico (la vajilla no se rompe fácilmente) y —gracias a su superficie exenta de poros— es totalmente higiénico y fácil de limpiar. Por último, el acero inoxidable es ecológico, puesto que es 100 % reciclable. El acero inoxidable se limpia de forma sencilla con un trapo suave para evitar las marcas de cal, y basta limpiarlo regularmente con un estropajo y un producto líquido de limpieza. Puedes escoger entre diferentes tipos de acero inoxidable, con aspecto y propiedades distintas: acero inoxidable liso, satinado o estructurado.
Este grifo aporta formas redondas y suaves a la cocina.
Este grifo cromado cuenta con un cartucho de ahorro de agua para limitar el caudal y ahorrar.
Este grifo bicolor con una alcachofa cuenta con un cartucho de ahorro de energía para optimizar la producción de agua caliente y el ahorro.
Este grifo con alcachofa tiene un diseño muy contemporáneo gracias a su acabado cromado y negro mate. Déjate seducir por su comodidad y funcionalidades.
Inspirado en las cocinas industriales, la alcachofa extraíble facilita la tarea de lavar los platos y el resto de la limpieza, incluso con fregaderos poco profundos.